LAS SERIES DE TELEVISIÓN DE 2010

28 diciembre 2010

Tiempo de repasar la cosecha de series que han ido desfilando por casa durante este año que está a punto de terminar. 

RECOMENDABLES

Aunque las comedias han seguido teniendo su buen porcentaje de representantes en este apartado, lo cierto es que la serie estrella este año en nuestro hogar ha sido sin duda Alias (mitad de la T1, y luego de la T2 a la 5), que se nos había quedado atrancada en 2009, pero que finalmente retomamos con fuerza y terminó por apasionarnos como pocas. Una historia de espionaje, acción e intriga que nos dejó grandes momentos para el recuerdo, así como un buen puñado de personajes dignos de constar entre lo mejor de la historia de las series televisivas.

En las comedias, como apuntaba arriba, cayeron apuestas seguras del estilo de Cómo conocí a vuestra madre (T5), Big Bang (T3 y parte de la 4), Scrubs (T7) y Los informáticos (T3 y 4).

Otras series que con anterioridad ya habían demostrado su valía en nuestras retinas también hicieron acto de presencia: Dexter (T4), The closer (T5), Weeds (T4 y 5), así como la siempre simpática Mujeres desesperadas (T6).

Así las cosas, la única novedad real de esta categoría de series recomendables es Breaking bad (T1 a 3), una historia áspera y dura, pero que nos enganchó bastante allá por el verano pasado.

PARA PASAR EL RATO

Buen ejemplo de serie entretenida sería El séquito (T1 a 6), sobre cuatro amigos que se mueven en los círculos de la gran industria del cine de Hollywood. Además, la serie puede presumir de habernos proporcionado muchas risas de la mano del mejor personaje nuevo de este año: el descarado agente Ari Gold (Jeremy Piven).

Otra novedad ha sido Dos hombres y medio (T1 a 3), más modesta pero con unos cuantos momentos antológicos. Siguiendo en el terreno de lo frívolo, Californication (T2 y 3) o United States of Tara (T1 y 2) nos entretuvieron, cada una a su manera.

En el terreno de la ciencia ficción entraron dentro de esta categoría la segunda mitad de la fallida Flashforward, la decepción que supuso la adaptación del cómic The walking dead (T1) o la ligera tomadura de pelo de Fringe (T1 y 2).

Completando este apartado estuvieron Mad men (T3), House (mitad de la T6 y el inicio de la T7), la reiterativa Miénteme (T1 y 2) o la miniserie de Los pilares de la Tierra.

OLVIDABLES

Uno de los grandes chascos del año fue V (T1), remake de un clásico televisivo que tuvo cierto atractivo en aquella época. Siguiendo con la ciencia ficción, los cinco primeros episodios de Dollhouse no nos atrajeron lo suficiente como para proseguir de inmediato con ella. En 2011 intentaremos terminar de verla.

La T1 de Castle, asimismo, no nos invitó a seguir viendo más episodios. Lástima de serie que va de simpática pero que acabó por caernos gorda. Otra que siguió sin gustarnos fue Chuck (final de la T1), a la que se unió la floja miniserie Happy town.

Como siempre, quedan muchos títulos en la recámara para ir alegrándonos la vista a lo largo de 2011.

b.s.o. JANE’S ADDICTION “Superhero” [“Entourage” theme]


LAS SERIES DE TELEVISIÓN DE 2009

28 diciembre 2009

Durante este año que está a punto de terminar se ha producido un ligero bajón en el visionado de series respecto al año pasado, debido principalmente a la presencia de un nuevo inquilino en nuestra vivienda. De todos modos, Ella y yo hemos procurado estar bastante al día de lo que se cuece por ahí.

RECOMENDABLES

La serie estrella este año en nuestro hogar ha sido sin duda Big Bang, de la que han caído las dos primeras temporadas (y alguna de ellas incluso la hemos visto un par de veces). ¡Hurra por Sheldon y compañía!

Algo por debajo queda la triunfadora del año pasado, Cómo conocí a vuestra madre (T3 y T4), que va sufriendo los efectos de haber perdido el factor sorpresa, pero que aun así logra aguantar el tipo. Siguiendo con comedias, Los informáticos (T3) también han aportado su cachito de risas con aroma geek.

El año empezó con fuerza gracias a la mitad de la T1 de Alias, serie que luego se nos quedó algo olvidada, pero que tenemos en la lista de proyectos inmediatos (nos enganchó bastante). De igual modo, 2009 ha terminado con el arranque de Flashforward, muy adictiva e infinitamente más atractiva que la infumable Perdidos con la que se han buscado paralelismos.

En lo que a policías se refiere, la gran triunfadora ha sido Brenda Johnson (The closer, T2, T3 y T4), seguida por la sesuda T1 de The wire (hubo episodios que tuvimos que ver en cuatro o cinco tandas, de tan agotadores que resultaban a según qué horas del día), y la T3 de Dexter.

Finalmente, cierra esta categoría la T5 de Mujeres desesperadas, que tras haber perdido gas se ha estancado como entretenimiento placentero.

Ah, y en verano decidimos volver a ver, seguidas, las seis primeras temporadas de Scrubs, a razón de ocho o nueve episodios al día. ¡Genial!

PARA PASAR EL RATO

Aquí entraría la T4 de Prison break, que siguió manteniéndonos en vilo y deparó un final inesperado, pese a no lograr igualar sus inicios. Otra veterana es House (T5, y el inicio de la T6), que combina episodios muy logrados con otros demasiado formulaicos.

Como meramente entretenidas añadiría también a Mad men (T1 y T2) –aunque últimamente me resulta algo peñazo– Criando malvas (T1) –con un buen principio que luego pierde fuerza–, Life on Mars (T1 y T2) –con todos los peros que se me puedan ocurrir, demasiados para comentar aquí–, Dead set –cinco episodios que podrían pasar por una trepidante películas de zombies– y Miénteme (visto el inicio de la T1). Todas ellas son series de relleno para ir combinando con los platos fuertes de la categoría anterior.

OLVIDABLES

Por fin conseguí desengancharme de la floja Héroes a mitad de la T3 (más que nada porque había bajado un montón de episodios y no me apetecía borrarlos sin antes echarles un –desapasionado– ojo).

Tres series nuevas que prometían, pero que fui dejando a medida que me desilusionaban, a mitad de sus primeras temporadas: Chuck –por graciosilla sin gracia–, Gossip girl –porque seguro que a Isabel Preysler y sus hijas les encanta– y True blood –por crear muchas expectativas que luego no llevan a ninguna parte, y básicamente por aburrida.

Dos series históricas que deberían haberme gustado eran Roma y Hermanos de sangre, pero de la primera apenas pasé de su tercera entrega –el cartón piedra y la naftalina se olían a la legua–, y la segunda sólo me entusiasmó durante su primer episodio, haciéndoseme eterna a partir de ahí. Una lástima. 

Como siempre, quedan muchos títulos en la recámara para ir alegrándonos la vista a lo largo de 2010.

b.s.o. BARENAKED LADIES “The big bang theory theme”


ZOMBIES

13 agosto 2009

zombies

Llevo aproximadamente cuatro semanas sumergido en lo que podría denominarse “mes del zombie”, encadenando diversas historias relacionadas con esos simpáticos seres putrefactos.

Los muertos vivientes (número 8). En principio sólo quería leer parte de este tomo antes de caer dormido, pero una cosa llevó a la otra… y cuando llegué al final del volumen, que cayó de un tirón, me quedé absolutamente anonadado por lo que el guionista Robert Kirkman había montado durante la nueva entrega de este muy recomendable cómic. Ah, y ahora la quieren convertir en serie de televisión.

apocalipsis_z

Apocalipsis Z. Novela de Manel Loureiro que adapta con bastante solvencia y credibilidad al ámbito español un tipo de historias que hasta ahora casi siempre habían estado situadas en contextos anglófonos. Aún me queda un poco para terminar de leerla, pero de momento la impresión es buena.

 

Dead set. Serie televisiva británica de cinco episodios (de momento he visto tres), que en total viene a durar más o menos dos horas, ya que cada capítulo es bastante breve. Sigue la tónica de 28 días después –son infectados, no zombies–, y narra qué sucede cuando los protagonistas del Gran Hermano inglés se ven atrapados en el plató, en mitad del infierno que se ha desatado repentinamente la noche de nominaciones.

diary of the deadEl diario de los muertos, de George A. Romero. Data de hace un par de años, y aún no ha encontrado distribución para exhibirse en los cines españoles. Viene narrada por una de los supervivientes, y nos muestra el punto de vista de lo que pasa por delante del visor de un par de cámaras que llevan los integrantes de su grupo, que estaban realizando un rodaje en mitad del bosque. Sabe a poco, y no pasa de ser un entretenimiento sencillo, sólo para aficionados al género de zombies como yo.

The dead outside. Esta película la he subtitulado para el Festival de Estepona, y también trata más de infectados que de zombies. Está hecha con un presupuesto muy limitado y se nota que han alargado bastante algunas situaciones para llegar a una duración normal, porque la historia en sí no ocupa demasiado. Aburridilla, aunque inquietante en algunos tramos.

Platoon of the dead. Sencillamente infame. La han hecho con cuatro duros, y su cutrez –al contrario que en otros productos similares– no se traduce en simpatía por parte del espectador. Aguanté veinte minutos antes de pasar a otra cosa.

shaun of the deadTodos estos títulos se unen a otros tres que he visionado este año: Zombie diaries, que recoge diversas grabaciones sobre la lucha por sobrevivir frente a los muertos vivientes –y no es especialmente brillante–, Quarantine (remake de Rec) y la divertidísima Zombies party (Shaun of the dead), que puse en algunas de mis clases, logrando que mis alumnos pasaran algunos de los mejores momentos del curso académico.

b.s.o. THE CRANBERRIES “Zombie”


LA HBO: PROVOCANDO BOSTEZOS DESDE 1965

3 agosto 2009

hbo

Imagino que en este post recibiré más de un comentario poniéndome a parir, más que nada porque parece ser que la cadena norteamericana de la que pienso hablar es venerada por millones de incondicionales que adoran todo lo que salga de ella. En mi pueblo eso se llama fanatismo ciego, pero bueno…

El caso es que, tras unos cuantos años viendo algunas de las nuevas series que forman parte de la oleada televisiva reciente (echando mano de descargas diversas, básicamente), he decidido repasar algunos de los títulos de la HBO y lo que opino de ellos, por aquello de ver si me han parecido tan buenos como por ahí los pintan.

True blood. Buen comienzo, luego estancamiento que hace que cada episodio se haga tan eterno y plúmbeo como la vida de los vampiros que pululan por ahí (mira, quizá lo hayan hecho adrede, para que nos metamos en harina). A duras penas llegué a ver terminar el noveno episodio de la primera temporada.

The Wire. Me está costando mucho avanzar. Tras varios meses de visionado sólo estoy a mitad de la T1, seguramente porque hay trozos (o episodios enteros) que he visto dos, tres y hasta cuatro veces, para reengancharme a la historia. Es difícil –y cuando por fin entiendes algo te sientes bien contigo mismo, para qué negarlo–, pero no me ha creado adicción de momento.

Roma. La historia clásica me va lo justo, pero los culebrones no me han entrado nunca. Muchas posibilidades, pero luego me pareció una serie muy fría y demasiado artificial. Tres episodios enteros me duró, y a mitad del cuarto me descubrí bostezando incontroladamente.

A dos metros bajo tierra. Un título mítico, de culto… e increíblemente tedioso. En un año apenas he llegado a ver los ocho primeros episodios (dejando varios a mitad para retomarlos después de echar una siesta… y no precisamente después de comer, ya me entendéis). Cada vez que veo a Dexter por ahí me dan ganas de ver Dexter de verdad, y cada vez que una vocecilla interior me dice que ponga algún episodio más de la serie, por aquello de ir avanzando, me dan ganas de poner cualquier otra serie. Por algo será.

Hermanos de sangre. Excelente ambientación, vestuario, documentación… Una serie para arrasar con lo que habitualmente se llaman “premios técnicos” de cualquier certamen televisivo. ¿Y la historia qué tal? El primer episodio cojonudo, los demás eternos (prácticamente ninguno de ellos me interesó lo más mínimo).

Carnivale. Hace muchos meses que no paso del tercer episodio. Buenas posibilidades en principio –por aquello de que me recuerda a la genial Firefly en algunas cosas–, pero luego el ritmo cansino y la excesiva duración pueden conmigo. Este verano quería intentar el asalto definitivo y acabar con ella, pero ya veremos.

Larry David. Ésta no la entiendo, en serio. Gente hablando de chorradas. Pero, al contrario que grandes genios de la comedia que logran llegar a algún lado usando la misma fórmula, aquí la cosa no funciona. Tras el tercer episodio decidí que no era mi serie.

Extras. Ésta la entiendo menos. Venía huyendo de la abominable versión americana de The office (¡casi me trago tres temporadas enteras!) y caigo en esto. Definitivamente, Ricky Gervais no es mi tipo, televisivamente hablando. Doce episodios con ¿una? ¿dos? escenas aprovechables en total. Triste balance.

En terapia. La idea a priori parece interesante, pero luego te topas con Rodrigo García tras el guión y la realización y me aburro como una ostra. No, qué diablos, como un planeta repleto de ostras. He visto dos episodios y me he jurado darle más oportunidades (tengo toda la T1 para ver, de hecho), pero no sé yo…

Debo decir que no es que le tenga ojeriza a la HBO y encare el visionado de sus series con prejuicios. De hecho, sólo desde hace unas cuantas semanas he visto la pauta que une a un buen número de estos títulos: episodios muy largos (o que siendo cortos se hacen eternos), parsimoniosos, supuestamente “de mucho pensar”…

El problema es cuando los personajes se callan para que reflexiones acerca de lo que les está pasando por la cabeza y a ti como espectador te la bufa bastante lo que estén pensando. De ahí que prefiera, con diferencia, los productos de Showtime (Dexter, Queer as folk, Weeds), pese a que no tengan tanta aura de prestigio. Además, ¿quién quiere prestigio, cuando lo que se busca es pasar un buen rato viendo la tele?

Por si alguien ha echado a faltar el título más representativo de la cadena, decir que por diversas circunstancias aún no he probado con Los Soprano (pero miedo me da, viendo antecedentes como los de arriba). Tengo por ahí para ver Los Conchords o Deadwood, pero más de lo mismo: viendo el porcentaje de aceptación que tiene la HBO en mis retinas, ¿consideraré esas series como grandes bluffs otra vez, y las dejaré a mitad?

Al final, haciendo balance, la única serie que realmente me ha gustado de esta cadena ha sido Sexo en Nueva York. Creo que la he visto entera tres veces, y sigo encontrándola divertida, ágil y con puntos a favor para seguir revisitándola en el futuro. Supongo que será porque no se parece en nada a la típica “pauta HBO”. En fin, que cada cual disfrute con lo que más le guste, ¿no?

Hale, ya podéis insultarme y/o amenazarme de muerte ahí abajo. Eso sí, reservad fuerzas, que si nada lo remedia pronto caerá otro post sobre ese engañabobos que es Perdidos (¡uy, perdón!: Lost).

b.s.o. EDITORS “Blood”


THE CLOSER

23 julio 2009

closer

Series de policías hay muchas –tal vez sólo superadas en número por las series de médicos y similares–, de ahí que me anime a recomendaros una que en general no suele nombrarse siempre que se mencionan los bombazos televisivos del momento, y que quizá haya pasado desapercibida para mucha gente: The closer.

closerLa serie nos sitúa en Los Ángeles, y está protagonizada por la carismática subjefa de policía Brenda Johnson, al frente del Grupo Especial de Homicidios. Parte de cada episodio se dedica a coger al asesino de turno, pero luego siempre hay que lograr que el sospechoso confiese que ha cometido el crimen. Ahí es donde entra la especialidad de Brenda, que es capaz de hacer cantar al más pintado de los criminales.

La serie no ofrece prácticamente ninguna subtrama: se acaba un episodio y se empieza de cero al siguiente (apenas hay uno de “continuará” en cada temporada). De todos modos, los inspectores que forman parte del Grupo Especial de Homicidios van aportando su granito de arena poco a poco, y sus personalidades se van desarrollando, logrando momentos muy logrados según van pasando los episodios.

el inspector Provenza

A destacar el inspector Provenza (G.W. Bailey, uno de los “malos” de las múltiples entregas de Loca academia de policía), que ofrece un contrapunto cómico muy interesante. Los padres de Brenda también van haciendo acto de presencia de vez en cuando, permitiéndonos recuperar a Barry Corbin (el Maurice Minnifield de Doctor en Alaska).

 Uno de los puntos a favor de la serie es que se mantiene en un nivel medio de complejidad argumental, no siendo “para muy listos” (House o The Wire, por ejemplo) ni “para muy tontos” (Chuck, por nombrar una). Por lo tanto, se puede disfrutar perfectamente al acabar de cenar, cuando el cansancio del día va cayendo sobre nosotros, pero sin aparcar las neuronas a un lado. Además, no hay problema en ver dos o tres episodios seguidos, porque entran muy bien.

Así pues, estamos ante una serie que no es nada espectacular, pero que ofrece un entretenimiento con un nivel de elaboración bastante logrado. A Ella y a mí nos ha enganchado mucho, hasta el punto de que vemos cada nueva temporada en apenas una semana, sin ir intercalando otras series para descansar un poco.

b.s.o. MORRISSEY “The more you ignore me, the closer I’ll get”