LOS LIBROS DE 2010

27 diciembre 2010

Tras un largo parón bloguero, comienzo el tradicional repaso navideño a lo mejor del año que termina, según mi particular punto de vista. Lo hago, como viene siendo habitual, por los libros que han pasado por mis manos (no necesariamente novedades, claro). Este año que termina sólo he leído unos 33 libros (seis más que en 2009), así que he conseguido frenar la tendencia a la baja de los últimos años.

Los mejores libros leídos durante 2010

Bulevard dels Francesos (Ferran Torrent)
Guerra Mundial Z (Max Brooks)
Todo por una chica (Nick Hornby)
Invisible (Paul Auster)
After dark (Haruki Murakami)
Desde mi cielo (Alice Sebold)
Tanta gente sola (Juan Bonilla)
La funeraria (Juan Luis Cano)
Contes per a nenes dolentes (Germans Miranda)
Alas nocturnas (Robert Silverberg)
Brillante como una cacerola (Amélie Nothomb)
Apocalipsis Z: Los días oscuros (Manel Loureiro)

Tras dos años seguidos con Murakami en el número 1 (Tokio blues y Kafka en la orilla, respectivamente), Ferran Torrent reverdece laureles (ya logró encaramarse a la cima hace años, con Gràcies per la propina) y nos ofrece un relato agridulce en la posguerra española que me ha parecido lo mejor del año, por cómo está narrado y por el interés que suscitan en mí los personajes.

Los zombis no pierden comba, y tras el Apocalipsis Z del año pasado llega su secuela (sensiblemente inferior), pero sobre todo Guerra Mundial Z de Max Brooks, una pequeña obra maestra dentro del género.

También puntúan con notable trabajos de firmas siempre fiables como Auster, Hornby, Nothomb o el mentado Murakami, acompañados de algunos autores patrios (Cano, Bonilla) o de la ciencia ficción de Robert Silverberg.

Los peores libros leídos durante 2010

No ha sido éste un año muy dado a novelas coñazo. La más soporífera (no pude terminarla) fue La historia de Lisey (Stephen King), que se me atragantó desde el principio. Quizá algún día pueda darle una segunda oportunidad, quién sabe.

Tampoco me motivaron excesivamente La mecánica del corazón (Mathias Malzieu), Nocturna (Guillermo del Toro & Chuck Hogan) ni ¡Chúpate esa! (Christopher Moore), decepcionantes se miren por donde se miren.

Entre ambos grupos quedarían historias que me han entretenido lo justo:

13 balas (David Wellington)
99 ataúdes (David Wellington)
Una novelita lumpen (Roberto Bolaño)
La humillación (Philip Roth)
De música ligera (Aixa de la Cruz)
Flavia de los extraños talentos (Alan Bradley)
Un hombre en la oscuridad (Paul Auster)
Chamán (Noah Gordon)
Tres vidas de santos (Eduardo Mendoza)
Star Wars: Las tropas de la muerte (Joe Schreiber)

b.s.o. GREEN DAY “Boulevard of broken dreams”

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LOS LIBROS DE 2009

23 diciembre 2009

Comienzo el tradicional repaso navideño a lo mejor del año que termina, según mi particular punto de vista. Lo hago, como viene siendo habitual, por los libros que han pasado por mis manos (no necesariamente novedades, claro). Sólo he leído unos 27 libros, así que se mantiene la tendencia a la baja de los últimos años.

Los mejores libros leídos durante 2009

Kafka en la orilla (Haruki Murakami)

Sauce ciego, mujer dormida (Haruki Murakami)

Apocalipsis Z (Manel Loureiro)

Windows on the world (Frédéric Beigbeder)

Lo que no vengo a decir (Javier Marías)

Fiebre en las gradas (Nick Hornby)

Los perros de Riga (Henning Mankell)

Jem (Frederik Pohl)

Los hijos de Anansi (Neil Gaiman)

Ni de Eva ni de Adán (Amélie Nothomb)

Laura y Julio (Juan José Millás)

Sin novedad en el Orient Express (Magnus Mills)

Murakami, que ya había logrado el número 1 el año pasado con Tokio blues, logra un doblete en la cabeza de la clasificación. Por debajo quedan interesantes ensayos como los de Hornby o Beigbeder, novelas de género como las de Mankell o Gaiman, ciencia ficción de la buena (Pohl) y apasionante entretenimiento de la mano de Loureiro o Mills.

Los peores libros leídos durante 2009

No ha sido éste un año muy dado a novelas coñazo. La más soporífera (no pude terminarla) fue En medio de ninguna parte (J.M. Coetzee), un bache dentro de la carrera de un autor que de normal consigue interesarme mínimamente.

Entre las novelas que apuntaban a entretenidas, pero que pinchan a partir de un momento determinado y no consiguen levantar el vuelo: Aurora boreal (Asa Larsson), La otra isla del doctor Moreau (Brian Aldiss), Entre limones (Chris Stewart) o Diario. Una novela (Chuck Palahniuk).

Entre ambos grupos quedarían historias que me han entretenido lo justo:

Un hombre en la oscuridad (Paul Auster)

El médico (Noah Gordon)

Llenos de vida (John Fante)

El asombroso viaje de Pomponio Flato (Eduardo Mendoza)

Señores niños (Daniel Pennac)

Un trabajo muy sucio (Christopher Moore)

Sakamura, Corrales y los muertos rientes (Pablo Tusset)

b.s.o. LA MONJA ENANA “Café Kafka”


LIBROS DE OTOÑO

10 diciembre 2009

Los últimos dos libros que he leído:

Un trabajo muy sucio, de Christopher Moore. Novela de género fantástico con muchos toques de humor, nos relata las andanzas de un pobre hombre que pasa a convertirse en un Mercader de la Muerte (la explicación completa la encontraréis en el libro, por supuesto) que va recogiendo las almas de las personas para evitar que caigan en manos de las fuerzas de la oscuridad.

La historia resulta bastante amena, y combina –por nombrar dos de los libros que han pasado por mis manos recientemente– la fantasía de Los hijos de Anansi (Neil Gaiman) con la socarronería de Una noche de perros (Hugh Laurie). Se trata de un humor bastante ingenioso que tiene párrafos sublimes, pero que en otros pierde fuerza y no aguanta el mismo ritmo capaz de provocar risas a lo largo de todas las páginas.

El argumento tiene puntos bastante trabajados, pero no he podido evitar la sensación de que en otros pasajes funciona como si estuviera con el piloto automático conectado, y he echado a faltar una mayor intensidad. Entretiene, pero no sorprende. De todos modos, buen balance final.

Aurora boreal, de Asa Larsson. Novela de corte policíaco que se publica aprovechando el supuesto tirón de la trilogía de Millennium. Un macabro asesinato será investigado por una agente de policía embarazada, feucha pero muy lista –¿alguien dijo Fargo?– y una abogada especializada en derecho fiscal (?) cuyo pasado estuvo unido al del asesinado.

Con el arranque de la historia esperaba encontrarme con algo parecido a Millennium –aunque no he leído los libros, he visto las dos primeras películas– o a la serie de Kurt Wallander escrita por el interesante Henning Mankell. Sin embargo, y pese a la apariencia de hallarnos ante una trama entretenida, lo cierto es que llegó un momento en que comencé a aburrirme soberanamente con la investigación, a la que iba viendo todas las costuras –es lo que tiene leer mucho, cada vez cuesta más que te sorprendan– a lo largo de su desarrollo.

Según iba leyendo me iba sintiendo cada vez más desapegado del argumento, ya que no encontraba alicientes en una historia bastante aburrida –hay un momento de máxima tensión en que van a matar… ¡a un simple perro!– donde se han metido muchas páginas de relleno para intentar mantener la atención. No estoy diciendo que sea un mal libro, pero sencillamente las últimas páginas las fui pasado rápidamente sin prestarles demasiada atención.

b.s.o. RATT “Lovin’ you’s a dirty job”


EL MÉDICO

1 noviembre 2009

El médico

Comencé la lectura de este libro en el aeropuerto de Alicante a medidos del pasado mes de febrero, justo cuando estaba a punto de irme de intercambio a un pueblecito cercano a Bath con trece alumnos de mi colegio. Lo he finalizado hace un par de semanas, tras haber sido mi fiel compañero –entre otros lugares– en mis visitas estivales a la playa, así que ya podéis imaginaros que no se ha tratado de una lectura especialmente atropellada, sino que me he tomado mi tiempo para ir procesándolo.

La historia nos habla de un chaval que queda huérfano de padre, teniendo todos sus hermanos que buscarse la vida como buenamente pueden. Rob J. comienza a recorrer los caminos de la Inglaterra medieval junto a un curandero con dotes de prestidigitador, progresando día a día en los pequeños trucos que le enseña su maestro, y viendo cómo crece su interés por ejercer la medicina.

A partir de ahí su ansia de conocimiento le lleva a tierras exóticas, en las cuales tendrá que hacer gala de toda su astucia para sobrevivir y lograr convertirse en el médico que reza el título de esta novela de Noah Gordon.

En cuanto a mi opinión, considero que es una novela bien escrita, siendo la típica lectura entretenida donde el autor, además, hace gala de toda la documentación que ha ido recopilando, dándonos pequeñas lecciones de historia y hablándonos de costumbres de aquella época. Eso sí, a mí me han cargado un poco todas las descripciones detalladas que hace de las comidas y cenas –a ratos aquello parece más un programa de cocina–, por ejemplo, pero se pueden soportar.

Por comparar con algún título en la misma onda, debo reconocer que me atrapó bastante más Los pilares de la Tierra (Ken Follett), tal vez porque en aquella novela se apostaba en mayor medida por la vertiente culebronesca –bien llevada, eso sí– que por tratar de reflejar con mucho realismo una época determinada, pero sin alejarse de una línea argumental general que se me antoja demasiado previsible y que se alarga durante un largo número de páginas.

En alguna estantería de casa esperan su turno también Chamán y La doctora Cole, continuaciones de la saga iniciada por Gordon con esta novela. Ya hablaré de ellas cuando sea el momento.

b.s.o. ORBITAL “Doctor?”


LO QUE NO VENGO A DECIR

10 octubre 2009

Lo que no vengo a decir

A Javier Marías ya le dediqué un post en mi anterior andadura (los más veteranos ya sabréis de qué hablo, y seguramente leísteis aquella entrada en su día). Allí elogiaba sus mejores obras, pero le metía caña a la trilogía de Tu rostro mañana, bastante peñazo en mi opinión, y a la que el autor se había entregado con pasión en los últimos años.

Estas últimas semanas he leído Lo que no vengo a decir, volumen que recopila 95 artículos del novelista, publicados entre febrero de 2007 y el mismo mes del presente año en El País Semanal.

El contraste con Tu rostro mañana es tremendo: donde allí había casi dos mil páginas para desarrollar el argumento, aquí hallamos artículos limitados a una extensión máxima de tres páginas, donde el madrileño arremete contra diversos males de la sociedad actual –al estilo más rojillo, no como un Jiménez Losantos cualquiera, para entendernos–, y expone con meridiana claridad sus razones para adoptar una postura a favor o en contra de cada uno de los temas que critica (ya sea la Semana Santa andaluza, los políticos del PP o la temporada del Real Madrid).

¿El resultado? Una lectura muy amena –y que en general da para pensar bastante–, perfecta para trayectos cortos en metro como los que realizo a diario: te lees cuatro o cinco artículos de Marías y luego bajas en tu parada sintiendo que hay alguien que sintoniza contigo en bastantes cosas. No está mal para un simple libro.

b.s.o. JAMES “Say something”


LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE DANIEL

28 agosto 2009

Cuando uno se pone a elegir el nombre para su hijo debe hacerlo entre todas las opciones posibles habidas y por haber, tarea que resulta ardua y que requiere del consenso con tu pareja. Una vez que sabes el sexo del retoño es más fácil, ya que dejas de pensar en nombres femeninos –como me ha pasado a mí en este caso– y te centras en los nombres de chico, que son más limitados en cuanto a cantidad y calidad (al menos en lo que se refiere a nuestros gustos), pero que también dan para horas de discusión hasta que consigues descartar Sergio, Pablo o Marc y quedarte con el que será el definitivo: Daniel.

Luego, como uno se aburre, llega ese momento tonto en que te pones a pensar en los famosos y famosetes que lucen ese mismo nombre, y entre un brainstorming en pareja y la ayuda del tito Google se pueden establecer varias categorías:

CINE

Daniel Day-Lewis

Si empezamos pensando en Danny de Vito va mal la cosa, así que será mejor darle a la cosa una pátina más cultureta pensando en actores como Daniel Auteuil, Daniel Day-Lewis o Daniel Brühl. Por la vertiente de más acción tenemos a Daniel Radcliffe o Daniel Craig, y entre los directores tenemos al prometedor Daniel Sánchez Arévalo, al resultón Danny Boyle o al raro de Daniel Calparsoro. El balance no es malo.

MÚSICA

Dani Martín

Podría mentir y deciros que me vinieron enseguida a la mente Daniel Barenboim o Daniel Johnston, pero debo confesar que a palo seco sólo se me ocurrió Danny Elfman, que tampoco está mal. Lástima que ese cacho carne con patas llamado Dani Martín le reste unos cuantos puntos a esta categoría.

LITERATURA

Entre los clásicos tenemos a Daniel Defoe, y entre los modernos el siempre interesante Daniel Pennac. Otra categoría que vale la pena.

COMIC

Pese a que a mí nunca me hayan llegado sus obras, es innegable la importancia del valenciano Daniel Torres en la historia del noveno arte. Ah, y hay un guionista americano llamado Daniel Way del que apenas he leído nada.

TELEVISIÓN

Dani Mateo

Aparte del guionista Daniel Knauf (Carnivale), así a bote pronto sólo se me viene a la cabeza el divertido Dani Mateo.

DEPORTES

En fútbol están Dani Güiza y Dani Alves (y mil más que desconozco, porque no soy demasiado futbolero). En motociclismo tenemos a Dani Pedrosa.

Claro que, categorías aparte, sin lugar a dudas el más importante entre todos esos nombres, la persona que nos ha inspirado a ponerle ese nombre a nuestro vástago, es esa imprescindible figura de la humanidad conocida como…

Dani DJ

¡¡¡Dani DJ!!!

b.s.o. DANIEL JOHNSTON “Devil town”


ZOMBIES

13 agosto 2009

zombies

Llevo aproximadamente cuatro semanas sumergido en lo que podría denominarse “mes del zombie”, encadenando diversas historias relacionadas con esos simpáticos seres putrefactos.

Los muertos vivientes (número 8). En principio sólo quería leer parte de este tomo antes de caer dormido, pero una cosa llevó a la otra… y cuando llegué al final del volumen, que cayó de un tirón, me quedé absolutamente anonadado por lo que el guionista Robert Kirkman había montado durante la nueva entrega de este muy recomendable cómic. Ah, y ahora la quieren convertir en serie de televisión.

apocalipsis_z

Apocalipsis Z. Novela de Manel Loureiro que adapta con bastante solvencia y credibilidad al ámbito español un tipo de historias que hasta ahora casi siempre habían estado situadas en contextos anglófonos. Aún me queda un poco para terminar de leerla, pero de momento la impresión es buena.

 

Dead set. Serie televisiva británica de cinco episodios (de momento he visto tres), que en total viene a durar más o menos dos horas, ya que cada capítulo es bastante breve. Sigue la tónica de 28 días después –son infectados, no zombies–, y narra qué sucede cuando los protagonistas del Gran Hermano inglés se ven atrapados en el plató, en mitad del infierno que se ha desatado repentinamente la noche de nominaciones.

diary of the deadEl diario de los muertos, de George A. Romero. Data de hace un par de años, y aún no ha encontrado distribución para exhibirse en los cines españoles. Viene narrada por una de los supervivientes, y nos muestra el punto de vista de lo que pasa por delante del visor de un par de cámaras que llevan los integrantes de su grupo, que estaban realizando un rodaje en mitad del bosque. Sabe a poco, y no pasa de ser un entretenimiento sencillo, sólo para aficionados al género de zombies como yo.

The dead outside. Esta película la he subtitulado para el Festival de Estepona, y también trata más de infectados que de zombies. Está hecha con un presupuesto muy limitado y se nota que han alargado bastante algunas situaciones para llegar a una duración normal, porque la historia en sí no ocupa demasiado. Aburridilla, aunque inquietante en algunos tramos.

Platoon of the dead. Sencillamente infame. La han hecho con cuatro duros, y su cutrez –al contrario que en otros productos similares– no se traduce en simpatía por parte del espectador. Aguanté veinte minutos antes de pasar a otra cosa.

shaun of the deadTodos estos títulos se unen a otros tres que he visionado este año: Zombie diaries, que recoge diversas grabaciones sobre la lucha por sobrevivir frente a los muertos vivientes –y no es especialmente brillante–, Quarantine (remake de Rec) y la divertidísima Zombies party (Shaun of the dead), que puse en algunas de mis clases, logrando que mis alumnos pasaran algunos de los mejores momentos del curso académico.

b.s.o. THE CRANBERRIES “Zombie”