LOS REYES MAGOS Y LA INOCENCIA DE LOS NIÑOS

5 enero 2010

Los informativos televisivos me tienen harto. Los veo en ciertos momentos –si coinciden con la hora de la comida o la cena–, pero no puedo evitar sentir repulsión hacia el modo en que se nos muestran las (supuestas) noticias. De hecho, me gustaría haber escrito un post al respecto, pero creo que No es bueno ser sincero se me ha adelantado, dando en el clavo en prácticamente todos los puntos de su razonamiento, así que a dicho escrito os remito.

Eso sí, aprovechando el día de hoy me gustaría hacer un pequeño apunte sobre el tratamiento de los Reyes Magos en las televisiones. Mucho querer proteger la inocencia de los más pequeños de la casa, haciendo referencias a la llegada de su comitiva, a lo que se gastarán este año en regalos los tres monarcas (gilipolleces diversas, como siempre)… pero luego en los informativos no tienen rubor en pasar directamente y sin solución de continuidad a alguna noticia más escabrosa, mostrando vísceras y sangre cuando toca, o a gente usando un lenguaje soez, o yo qué sé…

Eso por no mencionar que en horarios supuestamente “para todos los públicos” (es decir, donde hay tiernos infantes aparcados delante de los televisores) se muestran constantemente contenidos subidos de tono como los que todos tenemos en mente. Tanto querer preservar la inocencia de los chiquillos, pero luego van y dejan que Belén Esteban aparezca tres horas seguidas en pantalla cada tarde. ¿No parece algo contraproducente?

En definitiva, los padres son los Reyes Magos, pero también quienes deberían controlar más que nunca qué tipo de contenidos llegan a las retinas de sus hijos, sobre todo en estos tiempos donde las cadenas de televisión se esfuerzan muy poco –¿nada?– por ofrecer unos productos adecuados para cada edad.

b.s.o. ASTRUD “Son los padres”

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KRUSTY FOR PRESIDENT

3 octubre 2009

Krusty

Hace un par de días elegimos delegado y subdelegado del grupo del que soy tutor en mi colegio. Antes de iniciar el proceso electoral, expliqué a los alumnos los diferentes tipos de votos que podían darse: válidos, nulos, abstenciones, en blanco. Uno de los chicos me pidió que especificara qué es un voto nulo, a lo que respondí:

Un voto nulo sería si, en vez de votar a uno de los candidatos, abro la papeleta y pone KRUSTY EL PAYASO, más que nada porque Krusty no es un alumno de esta clase.

Finalmente el chaval que ha acabado siendo delegado consiguió un total de 12 votos, el subdelegado 11 votos, y Krusty el payaso logró cosechar 3 votos

Es un dato que da para estar pensando un buen rato, ¿verdad?

b.s.o. DEATH CAB FOR CUTIE “President of what?”


TUTOR

2 octubre 2009

Esta semana está siendo particularmente estresante. El curso escolar ya se encuentra a pleno rendimiento –cuando escribo esto acaban de empezar las clases por la tarde también–, y a medida que avanzan los días el cansancio se va acumulando, parejo al desgaste que conlleva pelearse (metafóricamente, claro) con los estudiantes de Secundaria cada jornada, a la preparación de las clases, a la corrección de trabajos, al papeleo asociado al mundo de la enseñanza… pero sobre todo a la atención que debo dedicar a los treinta alumnos que forman parte de mi tutoría.

Sí, este año me he estrenado como tutor en 2º de ESO. Aunque se vea como un marrón por muchos de los compañeros, lo cierto es que ya me hacía ilusión, después de cuatro años en el centro como profesor raso, enfrentarme a la tarea de seguir muy de cerca las evoluciones de mi grupo, controlando sus progresos y manteniendo un estrecho contacto con sus progenitores. Casualmente esta labor casi paterna ha coincidido con el estreno de mi otra paternidad, la de verdad, así que me toca vivir un curso cuidando de 31 retoños.

El trabajo de tutor desgasta bastante. Ya voy entendiendo a aquellos docentes que se quejan de que no les dan tregua, renovándoles en el cargo cada nuevo curso. Tienes que estar pendiente de cada pequeño detalle que acontece en tu clase, de las enfermedades y lesiones de sus integrantes, de los conflictos que surgen entre ellos o con compañeros de otros grupos, de su rendimiento escolar, de su actitud, de sus problemas de comprensión de ciertas materias… E interceder entre alumnos, profesores y familias para lograr que todos queden satisfechos con las decisiones adoptadas.

Hay que añadir que además te toca participar en todas las salidas que se hacen fuera del centro (no sin antes haber recogido el dinero pertinente y las autorizaciones de los padres), en las sesiones de tutoría donde se dan charlas de todo tipo, en las celebraciones del fundador del colegio (luciendo disfraces variados), y en las reuniones de padres. Sin ir más lejos, ayer tuve una en la que creo que me desenvolví bastante bien –teniendo en cuenta mi bisoñez en ese tipo de lides–, y de la que salí con un subidón de moral más que importante.

Ya me han dicho que mi grupo es uno de los más complicados de los últimos años, debido al nivel académico de ciertos alumnos, al comportamiento de otros y a problemas mucho más complicados de otro pequeño segmento de la misma. O sea, que si ya me había planteado este curso como un desafío –con Dani por un lado y la tutoría por otro–, se confirma que me esperan días complicados, pero también una profunda satisfacción si logro llegar a buen puerto. Por ganas de hacerlo bien no será, desde luego.

b.s.o. LEONARD COHEN “Teachers”


ALUMNOS MOVIDOS

10 agosto 2009

xavi castillo

Ya que mencionaba a Xavi Castillo en el anterior post, quería dejar ahí un pensamiento que suele acudir a mi mente cuando reflexiono acerca de lo bien que me lo paso con él o con otros tocapelotas ilustres del mundo audiovisual como El Follonero, Ángel Martín, Pablo Carbonell y todo ese tipo de comunicadores que hacen gala a todas horas de su ironía, y que denotan una cantidad de energías acumuladas en su cuerpo que conviene encauzar del modo adecuado.

Ahora imaginaos a esos nombres que he mencionado cuando eran niños, en el colegio. Lo que ahora nos provoca la risa seguro que en su momento fue un auténtico calvario para todos sus educadores, que seguro que se las verían y se las desearían para poder sobrellevar la presencia en sus aulas de chavales tan difíciles de tratar, diferentes al resto, y que consciente o inconscientemente quieren huir de las clasificaciones y encasillamientos convencionales.

Siguiendo esa misma línea de pensamiento, a veces escaneo mentalmente a mis alumnos y me pregunto quién de ellos será un famoso monologuista en el futuro, quién el azote del político penoso de turno que lidere al PP, y quién el presentador de un programa televisivo de éxito cuyas coñas repitamos todos por la calle.

b.s.o. FRANCISCO NIXON “Alumno o profesor”