CINE DE INVIERNO

30 enero 2010

El otro día me comentaba un compañero de trabajo que ahora, con el bebé, no podría ir tan a menudo al cine. No sabe lo que se dice.

Lo más recomendable visto en lo que va de año es, sin duda, Up in the air, acertada reflexión sobre muchas cosas, que consiguió meterme dentro de una película como hacía tiempo que no pasaba. Da gusto ver un guión tan bien escrito, para qué negarlo.

Un tipo serio, de los hermanos Coen, ha resultado bastante pesada para mucha gente, pero a mí me entró realmente bien su ritmo pausado y le pillé ese puntito cómico que tiene. Además, desde siempre me ha gustado lo que hacen los dos directores, y esta película, para bien o para mal, tiene muchas de sus virtudes y defectos. Si te gusta su cine hay que verla.

En la sección de productos meramente entretenidos sitúo a Número 9, brillante en lo visual pero con un argumento no demasiado destacado, y un desarrollo que deja bastantes preguntas sin contestar en el aire.

Sherlock Holmes tampoco pasa del aprobado justito, lejos de otros títulos más logrados de Guy Ritchie. Muy rimbombante y con actores muy carismáticos, pero creo que un episodio o dos de House valen bastante más que este espectáculo pirotécnico hecho celuloide.

Ya dentro de los bodrios, Los fantasmas de mis ex novias es una comedia romántica previsible y aburrida hasta límites insospechados.

¿Qué fue de los Morgan? es aún más aburrida que la anterior, y sólo se salvan algunas gracietas de Hugh Grant.

La herencia Valdemar… en fin, menudo desastre. Poco más puedo añadir a mi crítica.

También ha caído, en su edición en dvd, La ola, interesante film alemán basado en hechos reales que nos habla de un experimento realizado en un instituto, intentando contestar a la pregunta de si hoy en día sería posible que una salvajada con el nazismo pudiera volver a repetirse.

b.s.o. PHIL COLLINS “In the air tonight”


DIARIO DE ENERO

25 enero 2010

Demasiados días sin entrar por aquí. Vayamos actualizando información:

-La familia bien, gracias. Dani está bastante constipado estos últimos días, pero seguimos alucinando con lo bien que se porta, lo mucho que come y las pequeñas alegrías que nos da. Que sí, que igual se estropea cuando llegue a la adolescencia, pero que nos quiten lo bailao mientras tanto.

-El trabajo no anda mal tampoco. Parece mentira que ya nos estemos acercando al ecuador del curso académico. Ahora tenemos pocas fiestas hasta llegar a Fallas (con nueve días de asueto y un viaje a Granada en el horizonte, para huir de las putas discomóviles), con la fiesta del fundador del colegio por el medio (este viernes, e iré disfrazado de romano). Los niños andan revoltosos, pero controlables la mayoría de los días.

-El ocio. El otro día fuimos a la biblioteca de nuestro pueblo y nos aprovisionamos de libros y cómics para unas cuantas semanas. Además, estoy intentando escuchar más música (brutal el Heavenly hell de L.A.) y podcasts que antes, e ir avanzando en unas cuantas series (sobre todo Alias) que nos tienen bastante enganchados. El cine no suele fallar cada fin de semana (recomiendo Up in the air), aunque el nuevo inquilino de la casa también reclama su porción de tiempo y dedicación, por supuesto, así que hacemos lo que buenamente podemos.

-Preparativos diversos. Hemos tenido que aplazar el bautizo de Dani debido a un problema médico de la abuela de Ella, así que ahora acabará siendo una semana después de nuestra boda (por lo civil, eso sí), prevista para mediados de febrero. Juntaremos a la familia más cercana en ambos acontecimientos, echaremos unas firmitas donde toque, y si te he visto no me acuerdo (bueno, es un decir).

Hasta aquí he llegado por hoy.

b.s.o. L.A. “Crystal clear”


LOS REYES MAGOS Y LA INOCENCIA DE LOS NIÑOS

5 enero 2010

Los informativos televisivos me tienen harto. Los veo en ciertos momentos –si coinciden con la hora de la comida o la cena–, pero no puedo evitar sentir repulsión hacia el modo en que se nos muestran las (supuestas) noticias. De hecho, me gustaría haber escrito un post al respecto, pero creo que No es bueno ser sincero se me ha adelantado, dando en el clavo en prácticamente todos los puntos de su razonamiento, así que a dicho escrito os remito.

Eso sí, aprovechando el día de hoy me gustaría hacer un pequeño apunte sobre el tratamiento de los Reyes Magos en las televisiones. Mucho querer proteger la inocencia de los más pequeños de la casa, haciendo referencias a la llegada de su comitiva, a lo que se gastarán este año en regalos los tres monarcas (gilipolleces diversas, como siempre)… pero luego en los informativos no tienen rubor en pasar directamente y sin solución de continuidad a alguna noticia más escabrosa, mostrando vísceras y sangre cuando toca, o a gente usando un lenguaje soez, o yo qué sé…

Eso por no mencionar que en horarios supuestamente “para todos los públicos” (es decir, donde hay tiernos infantes aparcados delante de los televisores) se muestran constantemente contenidos subidos de tono como los que todos tenemos en mente. Tanto querer preservar la inocencia de los chiquillos, pero luego van y dejan que Belén Esteban aparezca tres horas seguidas en pantalla cada tarde. ¿No parece algo contraproducente?

En definitiva, los padres son los Reyes Magos, pero también quienes deberían controlar más que nunca qué tipo de contenidos llegan a las retinas de sus hijos, sobre todo en estos tiempos donde las cadenas de televisión se esfuerzan muy poco –¿nada?– por ofrecer unos productos adecuados para cada edad.

b.s.o. ASTRUD “Son los padres”